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Consultoría técnica
Reviso arquitectura, rendimiento y decisiones técnicas cuando algo se ha atascado o toca escalar. Detecto los cuellos de botella, ordeno la base de código y dejo un plan claro para que tu equipo pueda avanzar sin arrastrar deuda técnica.
Cómo trabajo
- 01
Llamada y contexto
Me cuentas qué duele y desde cuándo. Con eso decido si puedo ayudar. Y si no, te lo digo en esa misma llamada.
- 02
Lectura y medición
Leo el código, hablo con quien lo mantiene y mido: perfilado, métricas de producción, tiempos de build. Sin opinar todavía.
- 03
Plan priorizado
Un documento que se lee en veinte minutos: qué arreglar primero, qué cuesta cada cosa y qué puedes dejar.
- 04
Arranque con el equipo
De lo que decidas acometer, me quedo lo que haga falta para ponerlo en marcha con tu equipo, no en paralelo.
Cuándo tiene sentido llamarme
Los motivos que se repiten: el producto va lento y nadie sabe por qué, cada release da miedo, el equipo ha crecido y las decisiones se contradicen, o hay que escalar y no está claro si la arquitectura actual aguanta.
También el caso menos urgente y más rentable: una segunda opinión antes de tomar una decisión difícil de revertir: cambiar de base de datos, partir un monolito, elegir plataforma. Un par de días de revisión ahí ahorran meses.
Qué reviso
Dos frentes, y casi siempre se tocan. Arquitectura y escalabilidad: dónde está el límite del diseño actual, qué está acoplado a qué, si el modelo de datos aguanta el volumen que viene, y si partir el monolito o cambiar de base de datos resuelve algo o solo mueve el problema de sitio.
Rendimiento, delante y detrás: perfilado del backend, consultas lentas, tiempos de build y de despliegue, y Core Web Vitals en el navegador, que es donde se nota la lentitud aunque el origen esté tres capas más abajo.
De revisión puntual a fractional CTO
Hay proyectos donde las decisiones difíciles no llegan de una en una. Cuando el volumen es alto y sostenido, una revisión puntual se queda corta: lo que hace falta es criterio técnico dentro y de forma continuada, sin abrir una plaza de CTO en plantilla.
Ahí el encargo deriva en un fractional CTO: el mismo trabajo que en una revisión, arquitectura, prioridades y decisiones difíciles de revertir, pero recurrente y con parte de la responsabilidad dentro. No es por donde se empieza. Se llega después de una primera revisión, cuando los dos sabemos ya si tiene sentido.
Lo que no hago
No entrego una auditoría de cien páginas. Nadie las abre, y a los tres meses ya no describen el sistema. Tampoco me quedo a ejecutar el plan entero: arranco con tu equipo lo que decidas y a partir de ahí siguen ellos.
Y no toda revisión termina en obra. Si sale que la arquitectura actual aguanta lo que viene, ese también es un resultado, y probablemente el más barato que te puedas llevar.
Qué incluye
El cuello de botella no está donde crees
Casi nunca está donde el equipo señala. Un diagnóstico a ojo acaba optimizando lo que no era el problema.
Deuda técnica explícita
Qué duele hoy, qué va a doler en seis meses y qué puedes ignorar tranquilamente. Lo tercero también es una decisión.
El criterio se queda en tu equipo
Trabajo con ellos y les cuento el porqué, no solo el qué. El objetivo es que la próxima revisión la hagan sin mí.
Salida cuando el problema no es técnico
A veces lo que frena no es el código sino el alcance o el proceso. Te lo digo igual, aunque ahí se acabe el encargo.
¿Algo se ha atascado?
Cuéntame qué está pasando y te digo si puedo ayudar y por dónde empezaría.
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